Dia 50... FIN

Comienzo a escribir esto en el avión que me llevara al df, a lo lejos veo los cerros donde en una platica el pirata me dijo que ahi iban aventar a los cientos de hombres muertos en Juarez.

Llegue hace mas de 2 meses a Juarez y como todo inico tiene su final, me marchó para puebletaro.

Iniciemos el recuento de lo que vivi aqui.

Lo dije en el primer post o segundo, tiene angustia al llegar a un lugar, que es su momento fue catalogado como el mas peligroso de México o del mundo antes despues de brasil.

Esa sensación se hizo presente en mi la noche que llegue, que vi a juarez por primera vez, al salir del aeropuerto ver los soldados, policias estatales.

Llegar a una casa que no es tuya, y que tendrás que hacerla, por que ahi viviras en tu estancia.

Conoci gente, al buen toño un poco pedante el yo lo puedo todo, pero era agradable compartir puntos de vista, experiencias laborales.

Jajaja recuerdo esa vez que en menos de 2 horas ya llevaba 3\4 de botella, me ve y me dice pinche ángel tan rápido, volteo a verlo y le digo es que te tenia sed, se rie y le digo no seas culo si me caigo me levantas se rio y se fue.

Pavel fue con el que hice mucha afinidad desde el primer dia, fue compinche de mis malacopeadas, escuchar mis historias, y siempre me solapaba mi alcoholismo y sobre todo conocí a Elizabeth.

El campa compañero de trabajo a toda madre, la primera peda juntos y nos toco reten, hasta hace poco tuvo que pagar 7mil pesos para sacar su carro del corralon, la peda monumental en su cumpleaños.

Breve parentesis para hablar de la ciudad de Juarez y sus lugares.

Solo conoci algunos, el noa noa, kentuky o algo asi es el lugar donde se inventaron las margaritas, el monumento de la X, pase por afuera del chamizal, la rodadora, y hasta la plaza donde mataron al hijo del chapo.

La travesía de subirme al camion, (neta no mamen, pinches camiones culeros), pero bueno hay que ingeniarselas para sobrevivir.

Las calles de lo que cabe son limpias, pocas veces vi perros callejeros, o sera que estaba en una zona nice, misterio.

No hay nada que hacer, solo sus pinches mall, dejan de vender alcohol a las 22hrs, no mamen, los antros a las 2, bueno que se puede pedir despues de tanta violencia en ese lugar, poco a poco la ciudad recupera fuerza.

Pfff seguridad, sobre eso recordemos la pelea, al wey que mataron a 1 cuadra de mi casa, la balancera, el secuestro y la última que no les dije, el asalto a una gasolineria que me toco presenciar.

Yo de juarez me quedó con la gente, es noble, te hace partícipe de ellos, uno mas de su familia y lo fue con la familia al de la casa, gracias a ellos y por estar al pendiente de nosotros y de la vecina (^~^) de eso ya hable antes.

De los empleados a mi cargo esta :
- Pepe que me lleve a toda madre con el, pinche juareño siempre le decia.
-chino reservado pero tranquilo
-hulk pinche mono de 1.80
-rojo, gordito y pelirrojo siempre muy optimista aprendí mucho de el.
-ruso, el todas mias jaja
-y los demas saludos

Meseras

-Paulina chaparrita pero siempre sonriente siempre dando pelea
-zoe, chica de gruesos labios y muy modesta
-nancy pinche vieja de todo alegaba
-paola muy reservada
-pamela una vez llegó bien pacheca a trabajar
-elena y elizabeth de barra a toda madre, fueron mis proveedoras durante una semana
-adriana a mi homie siempre sonriente se encabrono cuando se entero de lo que estaba haciendo
-rubí, es la hostess, siempre platicamos de todo, bueno yo le contaba historias, hechare de menos eso, cuando me despedí me dio un regalo de navidad, una bufanda.

Y aquien mas voy a extrañar es a Priscila jajaja como no la pasabamos peleando, sacandonos la lengua, picandonos las costillas, lo demas ya lo he dicho, la despedída fue difícil pero tememos que aceptar las cosas.

El que cuando tosia le decía shhh molestas, o remedarla cuando decia "mucho"

En Juarez es mas fácil conseguir droga que un cajero santander.

La gasolina esta a $8 y los taxis cobran bien pinche caro.

Pero gracias a la casualidades conocimos al sr juvenal, y a su hijo el pirata que fueron los que nos movieron de un lado y a otro.

El pirata fue mi proveedor de cheves y whisky, mas o menos era asi.

"Pirata tira paro y comprame un 12 de miller y mis delicados 24"

Siempre respondía con un ok, y al dejarme en la casa me lo entregaba.

Elizabeth se merece un post aparte.

Loa viajes a Texas, los antros, la gente, todo eso que vivi en estos meses.

Me voy con un buen sabor de boca, no hice muchas cosas que iba hacer, e hice otras tantas que jure no volverlas hacer, pero siempre es una pelea contaste con mis demonios.

Sola poca gente le conteste cuando me hablaban o mandaban mensaje, a esa gente es la que siempre ah estado en las buenas y las malas, la demas se puede ir al carajo, ya me desvíe del tema.

No me queda mas que agradecer por este medio a toda la gente que estuvo en esta travesia conmigo, desde donde se supone que tiene que estar el corazón mil gracias.

En breve llegare al aeropuerto de México y de ahi a Querétaro, creo que ire al comalli por unas cervezas, muero por una michelada.

Ya se ya se soy bien pinche borracho ¿y?

Me tomaré un par de dias de descanso, y volvere con el post de fin de año.

Saludos

Dia 49

No pode conciliar el sueño parecía un pinche muerto de sueño, mis ojos me ardian, trate de calmarme con un cigarro y nada.

Dieron las 5am fuck, solo entre dormeti un par de minutos, me ducho y me alistó, el papa del pirata paso por mi, llegue al trabajo 5:45 am fumo un cigarro antes de entrar.

El dia paso sin mayores problemas, me despido de los empleados deseándoles exito en su vida personal y laboral, fueron 2 meses de convivencia con ellos, de la chica que les conte le regale a mandy, la esperé afuera del trabajo subimos al camión y como dos pubertos nos besamos con locura y pasión, no dijimos nada, al bajar caminamos un par de cuadras agarrados de las manos, nos besamos, pero como todo tiene un final, llego el momento de decir adios, un par de palabras y un ultimo beso. 

Tomó el vive bus por ultima vez, es el primer dia que no me pierdo en la lectura, mis ojos se pierden entre casas, personas, un perro a lo lejos, las luces, los mall, es mi última noche en Juarez.

Llegó a la casa, lo primero que veo es una pequeña maleta, al lado Elizabeth, me acercó a ella, trato de darle un beso, se rehusa, sus brazos me rodean yo hago lo mismo, mi camisa se empieza a empapar sus lágrimas caen desesperadamente, trata de decirme algo, yo la cayo besandola.

Asi estuvimos un par de minutos, que para mi fueron segundos, nos separamos y nos miramos a los ojos.

Me dijo-te quiero, yo me quede callado, estoy en un momento en que no puedo permitirme sentir algo, se que suena mamón y mas convivir con ella casi dos meses, de dormir y despertar juntos en pocas palabras hacer cosas que una pareja hacen.

-no, es necesario que me respondas, solo queria que lo supieras.

Tomo su mano y me dirige hacia la puerta con la otra toma tu maleta, la subo a la cajuela, abro la puerta del conductor, besa mis labios y me dice al oído, gracias por esta gran experiencia, no sabes cuanto te lo agradezco,
-mierda, por que no salen las palabras de mi boca.

Solo acenti con la cabeza, se subió al carro, y vi como se alejaba lentamente, para desaparecer entre calles.

Me meto a la casa y buscó desesperada mente mis cigarros, siento como el perfume que impregnó la casa hace una combinación con mi cigarro.

Ahora a preparar mi maleta, mientas se calienta el agua para prepararme un cafe.

La noche sera larga y fria bueno eso se pronostica, hace mucho que deje en creer en muchas cosas y vuelto a creer en otras que crei olvidadas.

Mañana seria el dia 50, y con ese dia término este viaje laboral-personal.

Mañana será el recuento de los daños.

Saludos

Dia 48

Lo que se iba a convertir en unas cubas tranquilas, se convirtió en una mega peda con el vecino, solo recuerdo abrir la tercer botella, e ir a las 11:39am al mall por cigarros.

Me tumbe en la cama y me perdi, solo me levanté a bañarme como pude me vestí y vine al trabajo, pinche cara que traia, mi compañero me tiro paro y me dejo ir antes.

Llegue a la casa pasada de las 23:00 me cambié y me tumbe en la cama.

Elizabeth se sigue sorprendiendo por el ritmó de vida que tengo.

Etapas...

1. Lo que pasa es que hemos llegado a una etapa de la historia emocional humana en que lo peor que se puede hacer es entregar el corazón por completo. Proponer un amor pleno es imposible y, en palabras de mi carnal el Joven Poeta Verga Cruz: cuando una mujer comenta que lo único que busca es alguien que la quiera está diciendo la más grande de las mentiras. Es verdad. Nos acoplamos en duplas que preferentemente nos provoquen dolores e inestabilidades varias, desequilibrios y conflictos casi siempre heredados. 2. Esto lo menciono porque, si bien existen opciones como el divorcio, más bien crecemos obsesionados con el ejemplo del amor de mamá y papá: duradero, estable, de besos oportunos y grandes domingos en Tequisquiapan. Blame da tv. 3. Y eso también lo menciono porque recuerdo cuando era chico y espiaba los lp´s de mi padre. No podía dejar observar la contraportada de uno en específico. Ahora sé que se trata de el primer disco de Dylan. The Freewheelin´ Bob Dylan. Algo en esa foto me fascinaba y conmovía tardes enteras. 4. Acaso eso sea el amor. Señalarle lugares a tu chica y que ella se vuelva a verlos y los dos sonrían observando eso que no está a cuadro pero que es tan inmensamente hermoso y único e irreparable

Dia 47

Desperté despues de las 11am, despues de empaparme un 12 de miller, una cajetilla de delicados y dos pases de coca, bueno lo ultimo no es cierto jejeje, también el ruido de mis tripas y no ver a mi lado a elizabeth, bajo y el desayunó estaba listo, desayunamos y platicamos de nuestro dia, reimos como adolescentes, ambos sabemos que pronto sera el final, mas no hablamos mas de eso.

Terminamos y me meto a duchar, me cambio y salimos al mall por unas cosas que ella necesita.

Regresamos a la casa y terminamos dormidos en la cama, solo la alarma me vuelve a la realidad, ella aun dormía, me voy solo al trabajo.

Saludo a todos, hago mis reviciones de rutina y el turno paso igual que otros pero ah al final del turno cuando ya solo quedaba una mesera, otro gerente, yo metido en la oficina haciendo y enviando reportes, termino y decido buscarlo para despedirme busque por casi todos los lados, me dije a mi mismo puew chingate un cigarro en lo que viene Elizabeth por ti, pero mi vejilla dijo vete a mear primero.

Y asi fue abro la puerta, entro con la cabeza agachada (la de arriba, la otra estaba descansando), veo una bolsa, mi mente penso en milisimas de segundos recordé que antes de irse las meseras tenían que limpiar los baños, y giro mi cabeza y madres los veo a los dos, doy media vuelta con una risa que no me pude contener. (No dire que estaban haciendo, jajaja).

Me siento en una silla, saco mi celular pero aun veia la imagen en mi cabeza, al pasar unos minutos veo a mi compañero riéndose nos quedamos viendo, entre hombres y mas en ese tipo de situaciones, nos decimos todo con la mirada.

Después sale la mesera y bien quitada de la pena me dice:
-se toca antes de entrar
Le respondo- no chingues pinche chaparra es el baño de hombres, mínimo se hubieran metido al de mujeres
-es que nos gano la calentura
-jajaja ya ni pedo, cuando el cuerpo pide, hay que darle sus gustos.
-y que gusto me di
-ya callate, con lo que vi, me bastó.
-shh no vaya a decir nada eh?
-para nada son cosas que no me incumben.

Voy por mi compañero y le digo vamos a fumar acepta y no decimos nada.

Se mete para poner la alarma y me quedo solo, veo la fecha en mi celular, mi cuerpo se pone frio, sudo, mi corazón se sobre exalta, mierda mierda mierda.

Sale la mesera y me dice que paso, le enseñó el celular y me dice que paso, yo repito y vuelvo a repetir mierda mierda, no sabe que decir, me despido de ella Elizabeth habia llegado por mi.

Repito una vez mas la palabra mierda, se me queda viendo y le señalo el calendario, se queda callada, y no hablamos en el camino.

Llegamos a la casa y hablamos una media hora, se despide de mi con un besó y un abrazó.

Y bueno aqui estoy escribiendo esto.

Les compartire otra historia breve.

Igual me callaba como se debe uno callar siempre que oye una estupidez que le conviene.

De ninguna manera querria aterrizar en la ciudad de mis sueños.

Aqui deberia decir algo como, me vas a perdonar, pero sigo pensando que aunque escribas mi vida no vas a perdonarme.

Que la vas a escribir precisamente para sentenciarme.

Yo senti una cosa helada que me subia por la espalda. Has de cuenta los hielos de un blodymary.

No se me dio terror, un terror delicioso, pero igual terror.

Hasta aqui por el dia de hoy.

P.d. me urge ir al baño a miar, bye bye

Dia 46

Pude conciliar en sueño pasadas de las 11, aunque me subi a las 6am el ruido de afuera no me dejaba dormir, el tren, el encender los motores de los carros del fraccionamiento, mi "vecina" tiene invitados mañana se casa su hermana, la cochera de la casa en donde me quedo amaneció inundada de un mar de carros.

Revivi después de las 3, mire al techo y veo los focos, las aspas del ventilador, volteo a mi izquierda y no había nadie, proseguí con mi ritual mañanero encender un cigarro e imaginar figuras en el humo, me levanto y me ducho.

Bajo a la sala y hago recuento de los daños, nada fuera de lo normal, hoy viene la señora hacer la limpieza, pense dentro de mi, subo al cuarto a terminar de arreglarme, meto el dinero justo en mis bolsillos y pasaporte en otro, nunca se cuando se le ocurra decirme a mi jefe decirme: pasaporte? Si, ok subete, y púes soy bien pinche obediente.

Cargo mi celular y mis llaves. Ya me paso una vez que por mi crudes las olvidé lo bueno es que mi romie de san luis traia las suyas.

Llego al trabajo con mucha flojera, odio la rutina pero es trabajo y paga mis vicios y tengo que aceptarlo eh ahorrado casi todas mis semanas que me han pagado, menos la primera que tuve que gastar en articulos personales.

Entre las meseras veo un alboroto y estaban viendo en un celular la foto de cierta "chica" el la abrazaba por la espalda y de titulo algo asi como " con mi novio" yo solo me rei, al pasar las minutos esta "chica" me saluda y me da un beso en la boca, claro en cierto lugar del establecimiento lejos de la gente y las camaras de vigilancia, se lo correspondo.

El turno pasa normal, solo por aquel error al ir al mall y comprar mi 12 de miller y al entrar la reprienda de mi jefe, me disculpó jurando que no volvera a pasar.

Que pendejo soy, mañana paso al mall que esta enfrente de la casa y hago mi mandado.

Hoy les quiero compartir lo que hace algunas semanas escribí.

¿como no darse completamente a la escritura, sin desconfiar con ello al buen gusto imperante?

Pienso en el pensamiento, con la vista perdida en la textura del techo, tratando de reuir, con su insolencia al inmenente abrazo.

Soy un pinche raton en tamaño ratonera.

Hasta que sabes que no tienes que confiar en nadie, te topas con que tienes que confiar. Confias una, dos, diez veces, hasta que claro llega una y te acuchilla.

La noche haya donde dormir, que no te alcancen las culpas y los miedos, por mas que todo el tiempo los traiga ahi atras.

Me vio brillar como foca en el desierto.

Cuando termine de escribir esto en mi libreta, ya hace un par de semanas ( no mames ya llevo un chingo de tiempo aqui), Elizabeth me veia, como mi mano sostenia una pluma, y escribia, mi cigarro se consumia por los minutos, mi mente y yo no estaba ahi.

Se que mucho de lo que escribo no tiene sentido, pero a ver digan me ustedes ¿que cosa tiene sentido?

Bueno antes de que mis unicos 2 lectores empiece con sus DM y email sobre el tema, me largo a tragarme mi 12 de miller, mañana tengo boda, no se si ire.

Hoy mi madre me marco, entre platicas en como estoy, el clima, seguridad, me volvio a preguntar por Y, le recorde que esa pregunta ya me la habia hecho, y me dijo asi es cierto.

Los genes de la memoria que tengo son gracias a mi padre, aunque muchas veces me dice: tu no digas nada eh, y solo me queda reírme del momento y guardar silencio.

Bueno aca son las 3:52 am temperatura de -5° y es momento de seguir haciendo lo mismo.

Saludos

Día 45

Hoy ha sido el dia que estuve a punto de tirar la toalla, si me siento como me veo, estoy que me lleva la chingada, estoy cansado, fastidiado, aburrido, harto de todo y todos,

Bueno esto se deberá a la vida de desmadre que hago después del trabajo, pero ya hablando en serio.

Estoy que me lleva la chingada, ya no puedo mas con este ritmo de quinceañero el tiempo no pasa envalde bien me lo dijo mi madre en una ocasión.

Y me lo repitió una chica del trabajo: sr ángel otra vez sin dormir, no ha visto las ojeras que trae, aparte fuma como si se fueran acabar, el tiempo no pasa elvalde.

El dormir para mi se ha vuelto un martirio desde hace 18 meses, el escuchar el diagnóstico del doctor: tienes insomnio crónico nervioso.

A la verga, solo lo pensé, y seguí con mi rutina de vida, beber como loco, fumar como chacuaco, tirar el dinero como agua, fiestas mas fiestas.

No recuerdo bien la ultima vez que lo hice pero si se con quien (no empiecen a chingar eh), fue en su cama,ella del lado derecho, mi brazo derecho lo usaba de almohada y yo abrazandola.

Lo eh dicho muchas veces odio a la gente que se duerme con el simple hecho de cerrar los ojos.

Recuerdo un campamento en que ibamos varios scouts y sabiamos que raul roncaba como trailero, asi que le dijimos:

-no chingues, dejanos dormir primero y luego tu, por que roncas y aparte no hay nada que te despierte.

-si, no hay pedo.

Llego el momento de irnos a dormir, salimos a fumar y a la mitad del cigarro escuchamos nos vimos a la cara y soltamos

-no mames pinche raul.

Fue en vano el tratar de despertalo, creo que el cansancio nos gano y dormimos en otra casa de campaña.

Dormir, dormir, que placentero era despertar al lado de AS (metanse sus comentarios en el ...), el dormir al lado de la fogata, el dormir en un motel de poca reputación, dormir en el camion, en el avion, quedarte dormido en el sofa viendo tele, dormir abrazando tu almohada y tus mejillas te delaten de la triste realidad.

Los primeros dias despues de lo de AS, se convirtio en un calvario, mi mente se atirrobaba de miles de imagines, recuerdos y lugares. Por eso creo que deje de dormir, para no pensar en ello, pero la mente es cabrona y aun despierto lo hacia, con el paso del tiempo se fue borrando por completo de mi mente, no negare que hay veces asoció lugares con ella, pero ni un mínimo de sentimiento queda ya en el espació donde tenia el corazón.

Y es todo eso, lo que me paso hace 18 meses, que deje de dormir como lo hacia o con quien realmente lo disfrutaba, pero en cierta forma el estilo de vida que traigo me gusta, el saber que tengo esperanzas, que alguien mas ve lo que yo aún no lo veo, de salir adelante, luchar dia a dia para conseguir lo que quiero, darme mis lujos y si hay chica en turno darselos a ella.

Espero pronto recuperar esas ganas de dormir, disfrutar mis sueños, se que estoy soñando por que cuando voy caminando o mas bien saltando me detengo y vuelo, asi como goku, y lo disfruto mas, hay una teoría sobre controlar los sueños busquenla no sean huevones.

A todo esto Elizabeth esta en el sofa, ya la cubrí con un par de cobijas, es muy friolenta, esperare a terminar de cuadrar mis viáticos hasta el lunes iban 6 mil pesos por comprobar, un vaucher del oxxo, del smart, walmart, wendys, a cabron cuándo fui al pockets, lavasolas uff y mañana tiene que estar listo.

Bueno es todo por hoy.

Viaja, conoce, vive...

No soy mucho de dar consejos. Pero si alguien me preguntara, sería ese: Vete lejos, viaja, conoce. Muérete de miedo si te siguen unos negrotes, ponte pedo en un antro gay. Viaja de noche, en barco o en tren. Viaja solo y con el dinero exacto. Aprende insultos en otros idiomas y llama a la cerveza por su nombre local (pint, caña, chop). Siempre di gracias en su idioma. Come todo. Fíjate en su gente, en sus viejos y sus perros. Salte del centro y lo turístico. De la clásica foto en la torre eiffel que suben los villamelones en el facebook. Y si te atreves, no sólo viaja: VIVE LEJOS. Al vivir, no sólo sufres o gozas. Al vivir dejas cachitos de tu ser regados en la gente, en sus calles. La diferencia en husos horarios no sólo te afecta con el jetlag. Te afecta cuando te sientes solo y es de madrugada en México. Nadie estará en el messenger para soportar tus quejidos. Tampoco estarán ahí cuando te emociones como escuincle al jugar con la nieve por primera vez. Así que aprendes a arreglártelas, a que la derrota es parte del proceso y después te ríes de la pendejada de sentirte así. Entonces, te das cuenta que realmente no estás sólo. Tienes una rutina y has comenzado a formar una casa, un hogar. Comienzas a parecer un nativo más, al hablar, al vestirte, incluso al caminar

Dia 44

Recordé que no tenia gas, asi que no me duché, me heche harto perfume.

Hoy me metieron una caguisa por no hacer mi trabajo al 100% y como se que es mi culpa no hubo palabras que me defendieran, conocí a mi jefe realmente molesto, brrr que pinche miedo da.

Pocas veces me han regaño en mis trabajos.

Dude mucho en que escribir hoy, me venían varios temas a la cabeza pero los desechaba inmediatamente, asi que se amuelan les platicare como me siento hoy.

Eh estado como sonbulo  a veces ido, mi mente vuela de mil maneras, me gusta viajar y estar solo, desafortunadamente me siento extraño, ahogado con mis demonios, esa lucha constante por parte de ambos.

Es curioso como el hecho de estar fuera de casa, veas las cosas de otra manera, si lo se  hago un chingo de dramas ¿y? ¿algun problema con ello?

Tengo tiempo para pensar en todo lo que eh cambiado desde unos meses atras, no imagine estar en la situación en la que ahora me encuentro, lejos de todo la comididad de mi rutina, el estar con ese alguien, ese trabajo.

Se que lo eh dicho muchas veces y no estoy peleado con la vida, tengo problemas con el destino, diran que cada uno lo forja con las acciones del dia a dia, pero tambien es cierto que la gente alrededor de uno afecta de cierta forma.

Tal vez me eh este amargando, o sera que ya veo las cosas de otra manera.

Y la realidad que estoy viviendo ahora, es rara, diferente hasta podria decir incredula.

Quiero regresar a Querétaro, extraño mi cama, mi almohada.

Espero tener un mejor animo el dia de mañana, hoy simplemente respiro.

Dia 43

Me despertó el hormigueo sobre mi brazo derecho, Elizabeth lo usa como almohada, me giro levamente hacia atras, esto hace que se entre-despierte. La abrazo y nos quedamos dormidos, no recuerdo la hora que me despertó con un beso en boca, recien bañada veo su cuerpo desnudó me viene un deja vu, cierro los ojos para no pensar en eso.

Me dice algo, no logró entender hasta que me hace cosquillas en los pies, me dice que el agua esta tibia que posiblemente se apagó el boiler, al bajar a revisar me doy cuenta que en mi trabajo no pagaron la cuenta, subo al baño y en chinga que me baño.

Salgo y la comida ya esta lista, nos sentamos y a comer, platicamos de varias cosas, mas nunca retomamos el tema de la noche de ayer.

Me deja en el trabajo, me despido de beso en la boca y me desea un buen dia.

Ingreso y todo en calma y tranquilidad.

Saludo a un par de meseras, cocineros y a mis jefes.

Nada fuera de lo normal, vi a esta chica la saludé y esquivo mi beso en la mejilla, no le di mucha importancia realizó mis principales actividades, la veo de nuevo me dice ya me puedo retirar y le digo que si, me dice adios y respondo de la misma manera se da la media vuelta y se queda parada se voltea hacia a mi y camina y me besa, me quedo inmóvil y se va.

De eso aprovecho para hablarles, afortunadamente en mis empleos eh tenido puestos en los cuales eh tenido gente a mi cargo, por decir vamos a empezar a recordar el primer trabajó mmm fue en Santander pero nunca aproveché de la situación, después la casa de empeñó menos, de ahi vienen más que no vienen al tema, ya en el cine hubo oportunidad pero estaba con AS, y soy hombre fiel, en el casino y después que todo se fue al carajo con AS, no me llamo la atención aparte en la ultima entrevista con el director me dejo en claro que estaba prohibido meterme con la nómina, en la posada de la empresa yq me estaba besando con una dealer (me valio madres, aparte el wisky no ayudo mucho para evitar eso), despues de eso llego un trabajo donde tenia infinidad de posibilidades y vaya cayo una chica en mis manos despues de 15 dias de conocernos y ahora aqui donde estoy pero no pasará nada mas que un par de besos y caricias..
Mmm cof cof, creo que me habla mi mama ahora vuelvo....

Listo ya regrese en verdad me sirvi una cuba y me di una lineazo de coca, digo por aquello de la inspiración.

Regresando al tema, creo que  muchas veces es inevitable sentir atracción por alguna persona de tu trabajo, te gusta por como se viste, habla, piensa, su cara, ojos, pechos o nalgas.

A mi me gusta saber de la gente muchas o casi siempre me cuentan todo, parecera que traigo un letrero "aqui esta du psicologo dime todo" y eso me ha ayudado en cierta forma en conocer al mar de gente que estuvo en los ultimos 18 meses y que en su mayoria y puedo asegurar solo se quedó un 3% precisamente esa gente es con la que aun mantengo contacto en este retiró personal, no vale la pena nombrarlas, en primera por que no saben la existencia de esta página y en segunda me da hueva.

La cuenta regresiva de mi regreso es inevitable, no se que haré llegando, bueno si, irme al comalli, por un par de cervezas de barril y llegar a mi casa, pero a lo que me refiero y lo mencione ayer es poner punto final a varias cosas que deje pendiente al emprender este viaje.

Pero eso ya en su momento lo arreglare, ahora me dispongo a abrir mi cuarta cerveza, fumarme mi 6 cigarro y leer un rato, Elizabeth esta inmersa en la lectura, empezó a leer el diablo guardián solo levanta la vista para dar una bocanada a al cigarro y me guiña el ojo.

Es tiempo de hacer lo mio.

Cuento corto...

Casi se cumplieron las reglas. Que fuera a la hora de comer, muy tarde para un drama en la clase, muy temprano para una borrachera. Que fuera en un lugar público, con la suficiente cantidad de gente como para hacer un escándalo incómodo. Y por último, no dar tantos detalles, solamente un mensaje y ya. Estuve a punto de echarme para atrás cuando llegaste. Tu sonrisa siempre fué perfecta carnada para mis deseos y la estabas utilizando por todo lo alto, tu blusa chiquita y coqueta... pude imaginar a miles de sujetos de todos colores y sabores ofreciéndote cobijo mientras llorabas por la calle y volvió a pasar. Casi me arrepentí de lo que estaba a punto de hacer. Dos cafés, por favor.  Te pregunté como había estado tu fin de semana, claro, antes de ser definitivo, habría que pavimentar un poco el camino. La pregunta surtió efecto y me contaste de lo divertido que fué estar dos noches bajo las estrellas en el campamento de Acahuizotla, compartiendo el búngalow con las chavas del grupo, escuchando la radio hasta muy tarde, contando chismes y haciendo juegos atrevidos y secretos "lo que ocurre al calor de una fogata ahí se queda" - dijiste con mirada traviesa. Mientras hablabas, miraba tus labios. COn ese particular mohín que haces cuando hablas de cosas graciosas y el color tan deseable que tienen, puedes envenenarme con un beso, siempre pudiste hacerlo, de verdad. Durante algunos minutos, sudé. Sudé porque estaba esperando a que llegaras a un momento en la charla en que pudiera soltarte las palabras que estuve rebuscando la noche entera, mientras escuchaba nuestras canciones, mientras que empacaba nuestras fotos, los libros, tu cepillo de dientes, olvidado a propósito en mi baño, el molesto y deforme gato de peluche sin el que es imposible dormir... todo.  La mesera, un poco harta de nuestra charla, se paseaba con los menúes bajo el brazo, con cara de pocos amigos, esperaba a que retiráramos los brazos, las manos entrelazadas de la mesa para ponerlos y forzarnos a ordenar algo más que dos pinches cafés. Pero eso no ocurría y empezaste a contarme, con cara de pícara culpable, que dejaste olvidado mi encendedor, que en tu mochila faltaron algunas cosas y que preguntarías para encontrarlas. Yo no podía meterme del todo en el encanto que despides, carajo, mi cabeza estaba hecha un desmadre y a todo contestaba con una sonrisa estúpida. Pensé que tan pronto llegara a mi cama vacía, abrazaría tu lado del colchón y lloraría, vilmente arrepentido, pero sin marcha atrás. Me contaría todas las noches una historia distinta del porqué no estás ahí conmigo y beberé coca cola en el balcón, pulsando las notas en la guitarra, dejando que tu recuerdo se vaya poco a poco, que mis sábanas dejen de oler a ti y el último de tus cabellos despierte enredado en mi barba de reo. Todo eso simplemente terminaría por ocurrir. ¿Lo soportaría? Empecé a modular las palabras en mi cabeza. Ideaba miles de maneras de entrar en mi charla, buscaba la oportunidad enmedio de tu relato. Te preguntaba cosas sin sentido... ¿como está el río?, ¿y las cabañas están limpias?... y tu, sin perder tu amorosa alegría, seguías con otra retahíla de detalles. Yo, por dentro, ya estaba derrumbándome. ¿Quieres algo más...? - casi se me zafa decirte, como siempre, "amor". Flan. Y la mesera, con cara de sargento, los trajo muy rápido, creo yo, porque "esa mesa no está resultando negocio" - pensaría.  Y ahí fué, enmedio del postre, que te reíste de un chiste pendejo, que pude ver tu boca abierta, riendo, con flan... ¿tu sabes a que le sabe la verga a Popeye? - "No" - a aceite de Oliva. Acto seguido: ¿Sabes, Silvia?... Creo que tú y yo debemos de darnos un tiempo. Y ahí pasó. Se acabó de golpe el regocijo. Tu mano soltó la mía y tus grandes y hermosos ojos se abrieron como platos. Platos finos, caros y mojados. Empecé a tratar de darte mis razones enmedio de todas las preguntas que me hiciste y que no atinaba a responder con la misma velocidad con que las hacías: "¿y los planes que tenemos?, ¿y entonces para qué chingados compramos los boletos para ir a Acapulco?... ¿Sabes que estoy tomando el tratamiento porque espero poder darte un hijo? y yo, hecho un pendejo, tratando de contestarlo todo de manera elegante e inteligente... "entiéndeme por favor, no te alteres, escúchame"... Pero ya no pasó nada de lo que yo tenía planeado. Eso de la charla no iba a darse. Te levantaste, con los ojos convertidos en charquitos de agua, la boca temblorosa... "pinche egoísta de mierda"... bueno, no tan temblorosa como para no entender que modulaste bien esa frase, que incluso si el director de este filme hubiese suprimido el audio, todo el público hubiese podido leer tus labios con perfecta dicción. Y ya, fué todo. Te fuiste, taconeando, moviendo las nalgas con energía, mientras yo no podía quitarte la vista de encima... hasta que llegó la mesera "¿la cuenta?"... "Si... y eso que pensé que ya no la contaría" - dije, mamón. Me fulminó con la mirada la muy cabrona y eso le costó los siete pesotes de propina que le iba a dejar. Caminé. Sentía la mirada de los comensales, casi pude saber que me tacharon de imbécil, insensible y culero. Ni hablar. Fingí leer el ticket de caja hasta que di la vuelta en la esquina. Ya en casa, efectivamente. La soledad me saludó y me di cuenta que tenía ya cuatro mensajes en el teléfono... ni siquiera lo escuché sonar. "ke le isiste a syl, pendejo?"... y otros tres casi iguales. Quise marcarte ya por último, despedirme como se debe, pero me colgaste apenas llegaba el timbrazo. Oficialmente soy un hijo de la verga. Oficialmente, porque hasta mi hermana me llamó para decírmelo. Eres veloz. Pensé. Tengo que lidiar con esta fama que me aísla de mis amigos, de los tuyos, de la gente de la Uni. Ahora, quien me vea, sabrá que soy el tipejo que se burló de Syl, de la linda, amable, tierna e inteligente Syl... y todo porque no tuve el valor de decirte que, aquel sábado en que estabas en el campamento, frente a la fogata, con tus amigas, riendo como locas y oyendo la radio, te vi chuparle el pito a otro en la fiesta de los de Octavo. A mi me invitaron de última hora

Dame tiempo...

A veces pienso que el peor error que puede cometer una mujer en su vida es casarse conmigo. Sería el peor esposo posible. Soy el peor novio posible. Y en general lo que aporto a mis relaciones es comparable con lo que aporto a la sociedad.
Con esto quiero decir que no aporto nada.
Me fascina la gente interesante, pero no me encuentro gente interesante todos los días.
Pocas personas logran captar mi atención por mucho tiempo.
Me aburro con facilidad. Los libros abiertos me parecen insípidos.
Y siempre me gustan varias personas a la vez. Una vez me enamoré.
Lo que sentí fue tan dolorosamente intenso que escribir sobre ello de una manera tan vulgar me parece rebajarla a nada.
El misterio que rodeaba a ese muchacha me intrigaba de una manera irracional. Enloquecí por ella, era débil ante ella.
Me dejó en el suelo y el concepto que tenía de su persona se desmoronó por completo.
Descubrí que los enigmas también pueden ser mortales. En teoría, sigo siendo un adolescente.
Las relaciones serias y duraderas a esta edad, en su mayoría, me parecen no sólo una pérdida de tiempo, sino una tomadura de pelo. He visto a múltiples adolescentes jugando a amar. Jugando a ser.
Jugando a fingir estar hechos el uno para el otro.
Se enamoran y desenamoran con tanta frecuencia y con tanta facilidad que no les creo nada. Para actuar hay que saber, y ellos sólo saben pellizcarse las espinillas.
Y a pesar de todo me considero un romántico. Y a pesar de todo creo en el amor.
Soy muy apasionado, sin embargo, me cuesta trabajo creer en la gente. Pienso que no existe el amor sin admiración, la mayoría de la gente es muy estúpida, y la verdad es que la estupidez rara vez es admirable.
En general puedo decir que soy un desastre en las relaciones humanas y tengo fama de insensible. Afortunadamente, puedo adjudicarle mucho de esto a mi edad y a mi inexperiencia.
Quizá sólo me falta madurar. Quizá sólo me falta vivir. Quizá sólo me falta conocer. Me desligo de cualquier clase de responsabilidad. ¡Soy inocente! No eres tú, ni soy yo: es la edad.
Dame tiempo para poder escribirte una carta de amor

Morir, para que?

Las grandes tragedias siempre nacen de una conjugación de tragedias menores, de pequeños errores que por si solos no tendrían la menor importancia, pero que al coincidir con otros tantos pequeños errores, desencadenan un avalancha fatal. Eso fue lo que sucedió; ni siquiera sé por donde empezar –irónico, siendo que sé perfectamente como va a terminar-, pero puedo resumirlo en dos palabras: Estoy muerto. Aún no, obviamente, pero mi muerte es algo tan inminente que, por muy ilógico que suene, me ha quitado un peso de encima. Es curioso como la certeza de la propia muerte aclara la mente hasta un nivel que jamás se conseguiría de otro modo. Supongo que subconscientemente el cerebro desecha todos los planes a futuro y eso, prácticamente, lo deja sin mucho de que ocuparse, mas que del aquí y ahora. He repasado la situación por enésima vez, y por enésima vez, el resultado ha sido el mismo: mi nave, con los motores muertos y sin ninguna posibilidad de hacerlos funcionar, se dirige directamente hacia un hoyo negro. A mi velocidad actual, es sólo cuestión de horas para que cruce el horizonte de eventos y mi cuerpo sea espaguetizado infinitamente. Eso no me preocupa, en verdad no. Todos hemos de morir algún día; la única diferencia estriba en, llegado el momento, como enfrentaremos la muerte. Estoy en paz conmigo mismo; tuve una buena vida y no me duele demasiado abandonarla. Excepto por una razón. Michelle. He dejado esa llamada para el final. Desde el momento en que comprobé que era imposible cambiar mi trayectoria, me comunique con la Flota y después de que los técnicos de rescate revisaron mis datos, guardaron silencio por un momento. Luego prometieron que se encargarían de todos mis asuntos. Excepto, de nuevo, de uno. Michelle. ¿Cómo decirle a la mujer que amas que está hablando con un cadáver? ¿Cómo hacerle entender que no hay nada, absolutamente nada que pueda salvarte? Sencillamente, no existe ninguna manera, por eso decidí grabar mi despedida y que la Flota se encargue de hacérsela llegar. Y no lo hago sólo por Michelle, para no enloquecerla de dolor, también tengo miedo por mí. Sé que si la escucho, la tranquilidad que he mantenido podría quebrarse. Y necesito estar tranquilo para lo que viene. Así que me acerco a la computadora de viaje y presiono un botón. Grabo el mensaje para ella. Mi voz mantiene su tono normal, pero no puedo reconocer mis palabras. Digo cosas como “Se fuerte”, “Sigue con tu vida” y “Encuentra a alguien que te haga feliz”. Puedo imaginarla, al escuchar mis palabras, moviendo la cabeza molesta, con lágrimas corriendo por sus mejillas. Seguramente me insultara por pedirle algo así, indignada por mi condescendencia. Al final, los dos sabemos que así será; que pasado un tiempo y superado el dolor, ella seguirá adelante, siempre guardando mi recuerdo. Lo hará porque es fuerte e inteligente, por eso me enamore de ella, por eso es mi mujer. Me despido repitiéndole que la amo y asegurándole que me siento tranquilo y que todo será rápido y sin dolor. Miento sin titubear. Después encripto el mensaje, lo mando a la Flota y pido hablar con el Capitán. Cuando me lo comunican, como ultimo favor, le pido algo muy importante: que nadie, jamás, le explique a Michelle los detalles de lo que va a suceder. Le pido que sólo le digan que mi nave, al ser absorbida por el hoyo negro, se convertirá instantáneamente en energía, una llamarada de luz, si quiere mentir poéticamente. Cualquier piloto espacial sabe lo que ocurrirá realmente. Cuando mi nave rebase el horizonte de eventos que rodea al hoyo negro, ocurrirán muchas cosas, pero la más importante, la que me preocupa y de la que Michelle jamás deberá enterarse, es la dilatación del tiempo. Todo tiene que ver con la relatividad espacial. Porque cuando rebase el punto de no retorno, la monstruosa masa del hoyo negro hará que para mí el tiempo se acelere infinitamente; desde mi punto de vista el Universo se moverá vertiginosamente, pero eso no importa, para mí todo pasara en un instante. El problema es lo que sucederá fuera del hoyo negro, lo que, de saberlo, enloquecería a Michelle. Porque para ella, gracias a la dilatación del tiempo, mi nave, al acercarse más y más a la singularidad del hoyo negro, se alentara, se alentara hasta prácticamente detenerse indefinidamente en el borde. Para ella, mi tiempo se detendrá y durante toda su vida yo seguiré ahí, colgado al borde del hoyo negro, vivo pero muerto a la vez. No, no puedo permitir que ella sepa que estoy muriendo eternamente. El Capitán lo entiende y me promete que así será. Eso me tranquiliza y marca el fin de todo lo que me quedaba por hacer. Me acerco al tablero y programo la pantalla del puente de observación para que muestre todo el espectro electromagnético. Es un espectáculo hermoso; gigantescos chorros de rayos X y Gama son expulsados por el campo magnético generado por el diminuto monstruo que me arrastra hacia su centro. Casi vale la pena morir para verlo. Me consuela pensar que, para Michelle, aunque no lo sepa nunca, pasare una eternidad mirando esta belleza. Mi nave cruza el horizonte de eventos. Adiós Michelle. Te amare toda tu vida

Dia 42

Me pare de la cama pasadas las 12, entre aun credo, pero con un poco de hambre baje a prepararme de desayunar, abro el refrigerador y sólo había jugo, tortillas duras, botellas de agua, y cerveza, es lo que hay en un refrigerador de un soltero.

Sali al mall con la intención de comprar todo esto: huevo, jamon, tortillas, frijoles y una lata de chiles.

Ya dentro veo un local que vendia tamales y burritos, pedi uno de cada uno y los traje a la casa, entre mordidas al tamal ojeaba una revista que llega a la cass, nada relevante.

Verifique que el boiler estuviera prendido y me volví acostar, mi mirada se perdió por completo viendo el techo, solo me despertó la alarma.

Con una hueva que parecian 10 me levanté, me duche, cambie y me miró al espejo, noto cierto cambio en mi semblanza, las ojeras son mas marcadas, el brillo en mis ojos ya no esta más, miro mis arrugas y me doy cuenta que poco a poco la vida me esta pasando la factura.

Me hecho perfume y me dispuse a salir, camine para tomar el vive bus, y después tomar un camión y llegar al trabajo

Llegando al trabajo observo a mis jefes, los saludo y me dicen toma asiento, (me senti como niño descubierto en alguna travesura o mentira), no titubie y me senté.

Me hice algunas observaciones de mi desempeñó, unos buenos otros malos, me dice que mi vuelo ya esta programado, para asi meterle presion a lo que aun me queda por aprender, y me da algunas tareas o mas bien me dice que es lo que llegaré hacer a Querétaro.

Un tanto alegre me senti, por que mi desempeñó ha sido bueno y como el lo dijo "tuvo buen ojo, al escogerme".

El turnó paso lento, poco a poco la gente me va conociendo en el ambito laboral y bueno el tono de mi voz no ayuda mucho (ya hable de eso en otro post).

Llegue a la casa y estaba Elizabeth le di las buenas noches y no respondio, jale un banco y me sente frente a ella, nos miramos y vi recorrer un par de lágrimas por sus ojos, me que inmovil, no dije, ni hice nada. Solo era un observador, despues de unos minutos me dijo:

-es cierto lo de tu mensaje?
-si, ya tengo fecha
-no hay manera de prolongarlo
-trate pero no depende de mi, vino solo por un par de semanas, y te dije que esto era pasajero, y que no quería involucrar sentimientos
-lo se, pero soy mujer y eso es inevitable
-... Se que lo es inevitable pero no es sano, tu caminó y tus proyectos personales no estoy incluido.
-pero puedes estarlo
-no, no es sano para los dos, aclaramos las cosas desde el primer dia y me mantengo firme a mi palabra
-y no hay nada que...
-(la interrumpí), no, nada, sabes que vivo el dia a dia, no planeo nada
-quedate conmigo por favor
-no, tengo cosas por hacer, me faltan ciclos por terminar darles ese fin que tanto me hace falta, agradezco que pienses en un futuro juntos, pero yo no.
-eres un terco y un pinche necio lo sabes verdad?
-si, y asi me conociste, asi que no me vengas con sermones de eso
-date cuenta de lo que tienes enfrente, no te ciegues a lo que esta ahí, aqui estoy yo para ti.
-no, me pidas cosas que sabes que no están en mis manos, esto fue una simple aventura, un amor de verano si asi lo quieres llamar, pero de eso a que pase algo mas no, (prendi un cigarro, y destape una cerveza).
-a que tienes miedo?
- a nada, ni a nadie (sabia por dentro que si), simplemente las cosas pasaron por algo y ese mismo algo tiene que terminar.

Mire sus ojos estaban llenos de lágrimas, le acerque una servilleta y se limpio, vi como su rimel se corrio, aun asi se vei hermosa.

Deje mi cigarro en plato que uso como cenicero, me levante del banco y me acerqué a ella por la espalda mis brazos cubrieron su cuerpo un beso en la cabeza, otro mas en sus orejas, unos mas en su cuello, se dio me dia vuelta y nos besamos frenéticamente, esos besos de película. Nos abrazamos, me pregunta si quiero algo de cenar, le digo que no, me dice que se subiera al cuarto a descansar que me esperaba cuando termine mi cerveza.

Aprovechó eso para escribir esto...

Olvido...

El olvido, es una herramienta esencial para continuar cuerdos después de aquellos eventos dolorosos que hacen de pilares en nuestro caracter. No se puede menospreciar el olvido y su efecto poderoso en los trucos que nos inventamos para engañarnos a nosotros mismos. El olvido también sirve para las cositas más banales: Olvido el libro que leí, olvido la película que miré, olvido las canciones que escuché. El olvido, permite la acumulación en la fuerza de los recuerdos... como los olores que de repente captan nuestra atención, y nos transportan a la niñez, a un momento que después se agranda como una novela y una pequeña sensación de nirvana se apodera de nosotros. El olvido, nos degenera a una condición inevitable de humanos débiles que no tienen la fuerza para tener en perspectiva todos sus recuerdos. Por otra parte, el recuerdo nos regenera y nos transforma en pequeños dioses, que repentinamente tienen una visión de todo lo que es su vida hasta el momento. El recuerdo entre más potente, más nos hace creer en una omnisciencia y un comprendimiento casi místico. Así me gusta: Olvidar tonterías. Olvidar pequeños olores, rostros olvidables, escenarios comunes y vanos, cigarrillos consumidos. Son las pequeñas cosas las supuestas productoras de grandes desastres... olvidarlas, y recordarlas, simplemente confirma nuestra situación humana

Juego al olvido

A veces juego al olvido. Me pongo a construir mis recuerdos, los que me dirán quién soy cuando dentro de un montón de años no me quede más que la memoria; y para darles forma, siempre ayuda olvidar. Es que a veces nos confundimos; pensamos que el olvido es la falta de memoria, pero es al revés: la memoria se construye a base de olvidos. Yo me lo imagino así: tomas una hoja de papel blanco y con un lápiz de esos de dibujo al carbón, la llenas toda. Y luego, con una goma, vas borrando aquí y allá hasta darle forma a tu gusto: un rostro, una figura, un gesto, una luz. El carbón es el recuerdo y la goma es el olvido.

No eres aire...

No creo que otra persona te complemente, que de sentido a tu existir. Nadie . Ni hijos, padres, amigos o parejas. La idea de que necesites de otro para ser una persona completa me parece hasta obscena. Es buscar demasiado, una responsabilidad asignada al otro sin siquiera preguntarle. La verdad es que somos tan imperfectos, tan egoístas, tan idiotas, que me parece un rol inconcebible de llenar. Esto no me convierte en un ermitaño. Tengo a gente que es importante en mi vida, que son parte de mi y que han colaborado en este potaje que yo soy.
A veces me siento como una sanguijuela, porque lo que busco al relacionarme con los demás es que me conozcan y me vean completo, que me sienta libre a su lado, que mi personalidad les deje algo y yo quedarme con algo también.
Después de eso, no entiendo los términos de una relación madura.
No me entra en la cabecita como una relación puede crecer si no lo hace cada uno por su lado.
Esto es egoísmo puro, no lo niego.
Sin embargo, el otro lado de la moneda también es egoista.
No te diviertas con nadie más, no busques más de lo que te doy.
Y de esos dos egoísmos, me quedo con el mio. Y al egoísmo, hay que sumarle inseguridades, los pedos heredados, los que dirán.
Todo eso existe independiente del lado del egoísmo en que estés. Ninguno te salva. Afortunadamente -para mí, que es quien importa- he encontrado que todo eso lo puedo manejar mejor desde donde estoy.
Desde este lado, sé que si le tengo fuera de mi vida estaré triste.
Pero no me muero, no estoy incompleto e ¡increible!, hasta puedo ser feliz. Entonces, si somos tan autosuficientes, si la otra mitad no se necesita... ¿Para que tanto pedo?, ¿Porque no te conviertes en una coleccionista de relaciones y experiencias? Porque aún sabiéndo nunca serás la otra mitad, estás ahi. No soy todo, ni eres aire y ninguno sabe ni firma un futuro. Pero elegimos estar ahí y esa pinche palabrita, es la que me da sentido y completez a mi existir.

Tomar solo

Despertar empapado en el vómito propio, y no en el ajeno, es una experiencia maravillosa que la gente feliz y de buenas costumbres no se permite nunca. Levantarse del piso con punzadas en el cuerpo, sin nadie al lado, sin nadie arriba, sin nadie abajo, con los pantalones sin desabrochar. Cuánta poesía hay en esas mañanas. Cuánta belleza melancólica baña esos despertares. Cuánta exquisita tragedia inundándolo todo. Cuánta hermosa soledad. Mi historia, como todas las historias, empezó una noche cualquiera. Sentado en una acera esperaba al amor de mi vida fumándome un cigarrillo. Heme ahí, enamorado, invocándola con mis pensamientos y con mis labios agrietados, a sabiendas de que nunca iba a llegar, porque me había abandonado. La esperaba pero al mismo tiempo no esperaba nada. La sentía en mis brazos, pero estaba solo. La amaba, pero no me pertenecía. Caminé llorando como un loco, como el poco hombre que soy. Dibujé su rostro en las hojas de los árboles, en las alcantarillas, en las migajas, en los botes de basura , en las ventanas de los autos, en las estrellas con su luminosidad insoportable, en mí mismo. ¿Qué sería de mí? ¿Qué podía hacer para mitigar el dolor atroz me atormentaba? Mi mundo se caía a pedazos. Todo era pesadumbre. Regresé a casa y las vi a ellas, a las botellas, tan amigables, tan perfectas. Me miraban con sus inexistentes ojos como atravesándolo todo y yo no puse resistencia. Bebí hasta que ya no bebía, hasta que beber era un acto involuntario, inconsciente, insufrible. Lo olvidé todo, y me olvidé de mí. Me paré frente al espejo y vi el estúpido reflejo de mí mismo con la boca ensangrentada y con el corazón al descubierto. Qué sublimidad desnudar nuestra alma frente a nosotros mismos y frente a nadie más. Qué magnificencia decir la verdad sin que nadie más la escuche. Qué claridad de luna revolcarnos con nuestra propia sombra, derramándonos, dándolo todo, atreviéndonos a confesar. Qué hermoso es despertar empapado en el vómito propio, y no en el ajeno, un domingo por la mañana

Dia 41

Me despertó el sonar de las sirenas, no supe bien si eran de policias, bomberos o ambulancias.

Estos lindos ojos cafes vieron los primeros rayos del sol a las 9:30.

Voltee y no habia nadie, me recuesto de nueva cuenta pero mi cerebro me dice: orale pinche huevon arriba, deja de perder el tiempo en dormir y has algo de provecho.

Y como soy bien pinche obediente me pare y me aplaste en la sala, retome la lectura del dia anterior.

Ya en el trabajo, el solo entrar me dije a mi mismo YA VALIO MADRES, me cae y no es por nada pero como que los de Juarez tragaron pollo y andaban de un pinche genio y mas (y no generalizo), pinches viejas locas tengo dos teorías

-estaban en su dias
-o no les dieron para sus chicles

Me cae, puedo soportar a uno, dos es mas tres viejas, pero mas de 20 y todas de puto genio, vayanse a la verga, y una por una, a la chingada larguense de aquí.

Y las mande derechito, mas de una se sorprendio cuando lo hice, pero digan me que pinche culpa tiene uno de que les baje y anden armando puros pinches panchos, neta me cagan cuando se ponen asi.

Al salir en la madrugada le marco al pirata para que pase por mi, y zaz 4 personas mas se apuntaron en irse conmigo, el pirata es compa y les hace un descuento, mientras lo esperábamos tres chavas empezaron hablar, chismear, me cae que solo pude aguantar 5 minutos, si asi es pinche dolor de cabeza, me retiró a la barra y me pierdo viendo varias paginas en el celular.

Ahora que lo veo si me estoy amargando, o lo mas viable es que su platica es estupida si eso debe ser cof cof.

Bien me lo dijo mi madre cuando se termino lo de AS, (ya se ya se, no empiecen a chingar), no quiero que te vuelvas amargado.

Y veanme ahora lejos de casa, a cientos de kilometros, "solo".

Nunca pense que mi vida diera tantos giros en estos 18 meses, pero me han hecho ser la persona que soy, y me gusta en lo que me eh convertido.

Elizabeth no esta en la casa, me aviso que estaría todo el día con su mamá arreglando lo de su visa.

Asi que ahora tengo casa sola, ¿que hare?, ah si ya se...

Algún dia...

Me gustaría decir que todo comenzó con una mirada, pero no es verdad. Aunque sirviera para el romanticismo, no le haría ningún favor a la verdad, que aunque más simple, no deja de tener su propio encanto. En realidad no sé como empezó; supongo que de la misma forma en que comienzan estas cosas: con un gradual reconocimiento, la discreta realización de tu presencia, tu constante presencia. Fue la contemplación paulatina, el pasar de un saludo casual al cruzarnos por un pasillo al rápido beso en la mejilla hasta el detenerse por un par de minutos para conversar con cualquier pretexto para encubrir el verdadero pretexto: saborear tu olor dulzón por las mañanas. Después vinieron los correos diarios, los mensajes al celular y las conversaciones de madrugada por Messenger. Un hecho siguiendo a otro con la precisión de un reloj. Luego las salidas a tomar café –aun detestándolo-; las cenas hasta tarde en aquel restaurante claustrofóbico cerca de tu casa. Los fines de semana arrastrando los pies tras de ti por las calles atestadas de baratijas, mientras comprabas una increíble cantidad de porquerías a las que llamabas “artesanías” y que compulsivamente ordenabas en las docenas de repisas de su casa. Aunque yo refunfuñaba como caballo de tiro, en el fondo disfrutaba enormemente tus obsesiones. Vino la primera vez que me quedé en tu casa, en tu cama, rodeado por cientos de aquellas baratijas, rodeado por tus besos, por tus caderas. Y la primera vez que me fui de tu casa sólo para regresar un par de horas después con la prosaica excusa de extrañarte. Lugares comunes todos ellos; cliché sobre cliché; todos y cada uno de ellos llenándome de una felicidad que lejos de relajarme y liberarme, sólo abrió mis ojos. Del mismo modo gradual, tal como el día que uno se descubre cicatrices que ha tenido durante años, descubrí, aterrorizado, que te amaba. Todo se fue al carajo. Yo, poseído por Melvin Udall, arruine todo siendo yo. Las actitudes extrañas, los silencios, mis desapariciones sin explicación. Los días absolutamente normales en los que compensaba todas mis desarticulaciones pasadas. La promesa de nuestro futuro resanando las resquebraduras de lo nuestro. Y luego, de nuevo mis extrañezas, tu dolor y mi retraimiento. Hasta que un día simplemente me fui. Me fui lejos. Sí, seguía ahí, pero ya no estaba. Te dejé con dos palabras, fue la ultima vez que hable contigo; claro, seguíamos conversando, pero nunca volvimos a hablar. Poco después, ante tu confusión, me fui completamente; simplemente desaparecí de tu vida. Te dejé de la única manera que prometí que nunca lo haría: sola. Y lo siento, en verdad sabes cuanto lo siento; lo sabes porque me conoces. Porque me conociste. Oh, aún te amo, no lo dudes. Aún te extraño, aún te necesito y aún te pienso, pero cada día me alejo más; me alejo más de ti, me alejo hacia mí. Porque sólo aquí dentro puedo enfrentar ese miedo, ese miedo que es más fuerte que todo lo demás. Créeme, quiero quedarme, pero no puedo. Tengo miedo que, de seguir adelante, jamás pueda dar la vuelta atrás y tenga que enfrentarme a la única cosa que me aterra, la única cosa que realmente nos separará: El Final, Nuestro Final. No soy un hombre creyente, pero no puedo ignorar la señales, como tampoco, por más que lo deseé, puedo cerrar los ojos ante la revelación de lo que vendrá. Es por eso que me atrevo a terminar con lo nuestro, sólo para evitar que Termine. Algún día.

Dia 40

Salgo a la calle a fumar un cigarro no recuerdo bien la hora y la temperatura creo que eran las 6am 3° y aún estaba oscuro, siento como alguien me abraza por la espalda y me cubre
-¿que haces?
-(doy una bocanada a mi cigarro, mi mirada lo dijo todo)
-pero puedes fumar adentro, aparte pinche frío que hace, no inventes
-.... (Me encongi de hombros)
-estas bien pinche loco, lo sabes verdad?, y es lo que mas me gusta de ti, que con cosas tan sencillas te puedes quedar impactado, pero ya vamos al cuarto ven, me besa él cuello
-(volteo), ah no mames te trajiste la cobija, para la otra traete él edredón
-pinche mata momentos, eres un culero (quita sus manos de mi pecho y se sube al cuarto, yo termino de fumar mi cigarro pensando en él post de este día).

Creo que con anterioridad EH dicho que me gusta él clima frío, creo que seria enormemente feliz si viviera en Canadá, alaska, Alemania.

Él frío me recuerda momentos, lugares, personas.

Recuerdo que desde niño me gustaba, mi madre siempre batallaba a la hora de vestirme al salir algun lado y él clima era frío, me recataba de ropa, chamarra, bufanda, guantes, orejeras, más tardaba en ponérmela que yo en quitármela y ahí andaba yo como la fresca primavera, siempre era él mismo regaño "ponte él suéter o te vas a enfermar", creo que pocas veces me enferme de gripe o tos a causa del frío.

Cuando hace frío, me gusta tomarme una coca cola de lata fría y fumar un cigarro.

Recuerdo aquel campamento en chihuahua que quede en puro uniforme enfrente de una fogata, mirando hacia al cielo viendo las estrellas.

O él otro campamento en san Joaquín rodeado de mi tropa al rededor de la fogata.

Esa noche de diciembre en Bernal, abrazado de AS, él frío hizo buena compañía con la lluvia.

O él último campamento en tenasda, al empezar mi guardia de 4-6am, y estar sentado alimentando la fogata y ver las brazas e imaginar miles de figuras, rostros.

Todos los campamentos en los que EH estado en los 23 años siendo Scout, que ya perdí la cuenta, tantas fogatas encendidas, él estar rodeado de un mar de gente, hermanos al fin y al cabo, escaparte de esa fogata y estar fajando con la chica que ligaste, esos brindis alrededor de la fogata, las historias de viejos campamentos, ese brindis especial al recordar a los hermanos que se nos adelantaron, él compartir tu sleping con aquella chica, él juego que se desarrolla debajo de él, quedarte dormido y él frío de la mañana que te pega en la cara, y ver a esa persona especial a tu lado dormida y sentir él calor humano, verla inmóvil, quieta, serena te llena de paz, solo te limitas a sonreír y abrazarla aun mas para que sienta que estas ahí para ella y velar por ella.

Las personas que han tocado mis manos, saben que siempre estan calientes y eso me ayudado cuando la chica en turno se muere de frío aprovecho esto para tocar sus manos sin esperar una negativa de su parte.

Él frío me gusta, lo gozo, me encanta, tanto cuando estoy con alguien , y también en soledad.

La perfecta combinación es lluvia, frío, chica en turno, botella de vino tinto, cabaña, chimenea, y de fondo unas canciones de carlos carreira, silvio, él mago.

Él frío de hoy en Juarez, lo sentí un poco, cabe señalar que en la mañana llovió, y yo bien jetón me perdí tan bello acontecimiento.

Desperté pasadas de las 10:30am, solo me despertó un beso en la frente, era Elizabeth con él desayuno, pinche maña de quererme obligar a desayunar , se que lo hace por mi salud, y en él fondo lo agradezco, nos quedamos en la cama todo él día ella lee cinco días perdidos bajo tierra, y yo releo él diablo guardián y hay cierta similitud con lo que ambos estamos viviendo. Sabemos que pronto llegara él final de esta travesía, lo he dicho soy un trotamundos, nunca me ha gustado estar en un solo lugar, contrario a mi vida sentimental pero ya chole con eso a otra cosa mariposa diría, Citlali y la esposa de david, se me olvido él nombre esperó no lea esto si no me mata, no es cierto se llama pilar, uff me acorde jajaja.

La chica del trabajo, solo es un juego de miradas, caricias por parte de ambos un beso de bienvenida o despedida que nos damos en los labios, nada pasara y lose, y me tiene sin cuidado.

Natalia (ya hable de ella en un post pasado, busquenlo no sean huevones), me recuerda a AS, y la similitud en lo que esta pasando con cierta persona, me recuerda (sin sentir ya nada), lo que pase con AS, nunca EH sido bueno dando consejos solo me limito a escucharla y darle algunas palabras de aliento.

Y para no perder la costumbre él "pirata" me surtió con mi dosis diaria, (acá dejan de vender cheve a las 22 hrs y heme aquí escribiendo esto.

Hice algo que hace años no hacia, pero bueno que rico sabe.

Realmente desde que llegue aquí mi mente se la ha pasado pensando en que publicar (robarme escritos de mi compadre guffo, él huevo). Pocas veces EH decaído, flajeado, pero de algo estoy seguro, no extraño nada, ni nadie de mi querido puebletaro... Que lejos estoy del suelo donde nací... Snif snif.

Bueno es todo por hoy.

"Él perro ha ladrado"

Crecer

Crecer ha implicado desencantos profundos que ya no deseo describir ni explicar. Y más que desencantos, el paso del tiempo ha modificado mi visión de las cosas, y me resulta difícil saber si mi perspectiva está deteriorada, libre o desengañada. Parte de avanzar por el intrincado devenir supone también hallar el peso de los años en mis contemporáneos, y con ese hallazgo vienen los recuerdos, la remembranza de lo que fueron y la comparación casi siempre atroz y poco favorable con lo que ahora son. Nadie ha logrado sobrevivir a los años, me digo. Y es verdad. Me encuentro a una infinidad de excompañeros de preparatoria, de secundaria, de universidad, y todos me parecen una lamentable gavilla de desesperados, de ruinas convertidas en instituciones de rutina y pequeñas alegrías y amarguras. Ha sido imposible encontrarme a un hombre que no sea ahora un tipo panzón, alcohólico funcional, empleado o empresario de mediano o poco éxito, e incluso aquellos con un notable curriculum denotan el desgaste incipiente por el que todos habremos de atravesar. Me encuentro a mujeres, que antaño solían ser jovencitas retozantes y frescas, engreídas, deseosas de enamorar al fulano más popular, al del automóvil lujoso, al rebelde, y no he podido platicar con ninguna a la que el tiempo no le haya pasado la pesada factura de hijos, maridos infieles, relaciones abrasivas, embarazos no deseados, abandonos, desamores, desazones, fracasos y la invariable caída de aquellas carnes gloriosas que paseaban cuando tenían dieciséis o diecisiete años. Todavía recuerdo a aquella amiga que me gustaba en la secundaria, y que al hallarla veintitrés años después descubrí que detrás de aquella insolencia que la caracterizó durante su adolescencia estaba una mujer con un terrible miedo a la soledad y al rechazo. Recuerdo que después de tomar un café nos metimos a un motel a tener el sexo más triste que se puede tener a los treinta y siete años. Pensé en Alejandro, aquel viejo amigo de la preparatoria que cuando se emborrachaba me hacía pensar en Hemingway, y como su cabello lacio y rubicundo se cayó, y su cuerpo fornido, sus hombros anchos y su rostro atajado y varonil se fue demacrando a partir de los veinticinco años, cuando el amor de su vida lo abandonó por considerarlo poca cosa, un hombre mediocre que no podía complacer sus gustos y que sin embargo sacrificó sus mejores años para que ella pudiera terminar su licenciatura. Todos están jodidos, pensé mientras me subía sobre el cuerpo de aquella amiga, y me topaba con carnes más bien flácidas; todos nos hemos hecho viejos e imbéciles, me dije mientras trataba de sentir algo, cualquier emoción, por acostarme con quien fuera la tipa más hermosa de la secundaria donde estudié. Ni siquiera sentí satisfacción cuando me hallé a Jazmín, afuera del gimnasio lujoso donde asisto. La reconocí por su estatura y su cabello café y voluminoso. Le pregunté si había estudiado la preparatoria en la Lázaro Cárdenas, y me dijo que si, y que me recordaba. Seguía siendo muy guapa, pero ahora sonreía más: era más amable, y por supuesto más accesible. En la escuela hubiera sido remota la posibilidad de aproximarme tanto, y ahora ahí estábamos, como un par de convalecientes de la edad, saliendo de correr y nadar para evitar que la grasa nos termine de joder, platicando naderías sobre el tiempo y sus consecuencias, sobre aquello y lo otro. Estás esperando que el valet traiga tu carro, le pregunté, y me respondió que no, que esperaba a su novio. Cuando llegó, venía manejando un Mercedez Benz clase C de lujo y sentí una sonrisa de estoicismo dentro de mí. Ella se despidió con mucha dulzura, e incluso me dio un beso en la mejilla. Yo alcancé a atisbar el interior del auto y el conductor, su novio, era Enrique, el idiotita más torpe de la escuela, el zoquete y mentecato que jugaba Dungeons and Dragons y que sacaba buenas notas. Era igual de horroroso que antes; nada en él parecía distinto. Cuando le vi, supe que me había reconocido. No conté con que bajaría saludarme, o a platicar conmigo. Eso hizo después de abrirle la portezuela a Jazmín. Quién iba a decirlo, Enrique, le dije. Si, dijo él. La chica más solicitada de la preparatoria arriba de tu Mercedez, le dije, sin toque de amargura ni envidia: de verdad estaba contento por todo lo que parecía tener. Si, volvió a decirme: y no fue difícil; en realidad aparecí en el momento indicado, cuando todo parecía haberle resultado mal y después de experiencias amargas y desesperanzas muy dolorosas; ya está medio vieja, pero es mejor tarde que nunca ¿no? Asentí. El me vio con esa mirada cliché de yuppie con éxito y sentí lástima por sus logros de conquista tardía, de carroñero resignado. Creo que seguí asintiendo hasta que subió a su auto para largarse y dejarme ahí, con la nuca rígida y el estómago lleno de ironía. Recordé lo que me dijo un amigo que no he visto en muchos años: Muchos nos hemos tenido que tragar nuestras esperanzas y anhelos, por eso es mejor esperar nada, y así al menos nadie se burlará de ti.

Solo yo

No soy lo que quise ser: nunca imaginé ser lo que ahora soy, y me hubiera gustado no ser lo que fuí. Al final de cuentas, muchas veces tampoco soy yo, y cotidianamente, mi ser habita un espacio reducido, a donde pocas personas tienen disposición y paciencia de llegar. Si alguien me hubiera dicho que sería lo que ahora soy, no lo creería, como tampoco puedo creer que fui lo que era antes. Soy inverosímil incluso para mi, y quienes me conocen, no le creerian a otros lo que pueden decir de mi, o visceversa. Y así, mi yo tiende a ser difuso, confuso y polifacético, como casi todos los seres existentes, que cohabitamos en la más grande de las malinterpretaciones, donde todos percibimos errores, equivocaciones o tergiversaciones de otros, aun cuando tuvieran la intención completa y llana de desnudarse frente al mundo. El ser se pierde en la interpretación, y ésta puede ser, muchas veces, el ser mismo, el yo plenipotenciario de la esencia humana

Amanda...

Todavía te recuerdo Amanda, con los ojitos de borrega muerta y las piernas cruzadas, con tu sonrisa a la mitad de tu cara y tus labios gruesos. Estuvimos juntos porque me veía bien contigo, y nos queríamos, ¿no? Tu vestidito blanco veraniego, plegándose en las curvas de tu cuerpo y tus manos delgadas pasando las hojas de aquella revistilla. Te distraías mientras esperábamos nuestro turno. ¿Cuándo nos tocaría? Llevábamos poco esperando, honestamente, pero el tiempo se detuvo cuando fijé mi mirada en el péndulo que hacían tus piernas inquietas. Alzaste la mirada brevemente, tus cejas gruesas se enarcaron brevemente y sonreíste. Te sonreí de vuelta. Sí. Nos vemos bien juntos. Me veo bien, por ti... Te levantaste harta de esperar, recogiste tu bolso y saliste a fumarte un cigarro. Yo te seguí. Platicamos un rato, en la puerta de todos los santos, y te robé tu cigarrillo para que tú prendieras otro. Siempre te hacía eso. Hiciste una mueca, medio molesta y se tensaron tus manos. -Escucha, creo que necesitamos terminar esto. Ya no siento lo mismo que... -durante varios minutos, me diste una letanía de todos nuestros fallos y todo lo que se fue al pasado. Ya ni recordaba que hacíamos esperando. Tus palabras salieron como una estela que ralentizaban el escenario, la atmósfera se hizo de chicle y el sol se hizo muy brillante-. Es la segunda vez qué regresamos y no quiero herirte de nuevo, debes entender que ya terminé, ya terminó. No puedo seguir haciendo esto -seguiste diciendo muchas cosas, pero sólo recogía algunos pedazos de tus palabras. Cada vez que se repetía este escenario, pasaba lo mismo y la realidad se alteraba como un hule que se estiraba y después se abandonaba. Medio sonreí, como tú. Un gesto que había recogido en estos años de estar juntos. -Esta bien, si es lo que quieres esta bien -dije, automáticamente, y después pensé mis palabras durante varios minutos, mientras parecía que te habían quitado un peso en los hombros y fumabas tranquilamente. Te veías radiante, como siempre. Después de todo, otra separación nos haría más fuertes, ¿no?

El amo del mundo...

me gusta pensar que así fue; que a pesar de que hice un montón de pendejadas, tomé malas decisiones, me metí en problemas estúpidos y peligrosos e hice cosas de las que no me enorgullezco —pero de las cuales tampoco me avergüenzo; se llama vivir, simplemente— siempre fui un poco más inteligente que mis circunstancias y al final, sí, salí magullado y con un muchas cicatrices, pero la libré. Puedo ver a los ojos a mis padres sin ningún tipo de culpa ni reproche y sé que ellos están orgullosos de mí. Hace un par de años —cuando ya hacía mucho tiempo que había hecho cosas que muchos sólo han visto en películas— visitaba el hogar. Yo estaba recostado viendo televisión en el sillón favorito de mi papa, que salio de la cocina y al verme desparramado, dijo “¿Qué haces ahí? A tu edad yo era el amo del mundo”. Le respondí: “Lo soy papá, lo soy”. Se rió y se sentó junto a mí

Dia 39

-hey tu
- (siento como me da un codazo a medio perro), EH que paso, deja dormir chingao
-alguien entro a la casa, escucha, como cerraron la puerta.
-ah como jodes, pues baja a ver, si mucha curiosidad tienes
-no mames, que tal si son ladrones
-por eso baja y te ven y salen corriendo con la pinche cara que traes.
-no seas mamón, y baja
-que día es?
-tu y tus preguntas estúpidas
-que día es
-viernes
-ah es la señora de la limpieza
-me vale madres y baja huevon
-oh que la chingada, hay voy pues.

Bajando las escaleras veo a una niña aplastada en él sofá y verga se me subieron los huevos a la garganta, miro a la cocina y veo a su mamá, me sentí aliviado, me preguntó que si quería algo de desayunar, le agradecí él gesto y me volví a subir.

-que paso?
-era él viejo del costal que viene por ti, que te cambies por que se le va hacer tarde
-no seas mamón, quien era
-ya te lo dije, la señora de la limpieza y hasta para allá, que quiero dormir
-tengo hambre vamos q desayunar
-ah que la chingada tengo sueño y sabes que no desayuno
-ah que yo si tengo hambre, andale vamos (inserte la cara de lástima)
-ok deja me baño
-nos bañamos juntos?
-ya que (hombre macho alfa pelo en pecho que se respete sabe que eso es bueno, ahorramos agua, cof cof).

Desayunamos unos burritos de verde y rojo (en él ultimo post hablare de esto).

Regresamos a la casa y nos acostamos en la cama él resto del día, al sonar la alarma me cambie y me llevo al trabajo.

Decidí tomar la mejor postura para rendir frutos en él ajam como no.

EH platicado mucho con una chica que es hosstes.

Tiene una mente abierta, madura para su edad ( no me lo quiero coger si eso es lo que piensan).

Plsticamos de casi cualquier cosa, no hay silencios incómodos es de las pocas personas que tiene una charla amena, el día de hoy tratamos varios temas, deportes odiamos él fútbol, películas le conté de una con un final trágico,  él karma, él destino o la reencarnación, él hilo de plata, él hilo rojo.

Sobre él destino le solté la frase que as me dijo:

(Si ya se que dije que no volvería a escribir de ella, pero pues fue lo primero que me vino a la mente).

"Si él destino quiso que nos conociéramos, será él mismo que nos juste, si es que estamos destinados a estar juntos".

Y ella me respondió de una manera tan sencilla, sutil y tajante:

-¿regresaría con ella?
-(pufff, me quede callado un par de segundos, que para mi fue una eternidad), NO, no lo haría me hizo mucho daño (me sorprendí que la respuesta me saliera de manera natural y sin titubiar).

Después de unos 25 minutos de mas plática veo como a lo lejos alguien me hace señas para que salga, y lo hago, no sin antes avisar que saldría por cigarros.

Me pide que la acompañe a tomar él camión, mete su mano en mi chaleco y entrelaza sus dedos con él mio, solo me limito a sonreír, llegando a la parada nos besamos como niños de secundaria, con él temor a ser descubiertos por algún maestro. No hay palabras, no es necesario, solo nos detenemos cuando ya han pasado 3 camiones, y me dice que tiene que llegar por que si no sus papas la regañarian. La beso de nuevo y la dejo marchar.

Regreso al trabajo y un compañero me dice y los cigarros y se hecha a reír.

No contaba con la astucia de que él había llegado tarde y había visto él show y no compre mis cigarros.

Tengo una hora que regrese del trabajo, por mi necedad de comprar un six, casi nos apedrean él carro, pero como dijo él chofer: las birrias clandestinas saben mejor y si tiene razón jajaja.

Un día menos fuera de mi "casa", un día más en Juarez, chihuahua.

Elizabeth esta acostada en la sala, supongo que se quedó dormida esperándome, quisiera tomarle una foto, pero le prometí no hacerlo, y soy hombre de palabra.

Bueno ya dejen me termino mis "birrias".

El pasar de los años

Crecer ha implicado desencantos profundos que ya no deseo describir ni explicar. Y más que desencantos, el paso del tiempo ha modificado mi visión de las cosas, y me resulta difícil saber si mi perspectiva está deteriorada, libre o desengañada. Parte de avanzar por el intrincado devenir supone también hallar el peso de los años en mis contemporáneos, y con ese hallazgo vienen los recuerdos, la remembranza de lo que fueron y la comparación casi siempre atroz y poco favorable con lo que ahora son. Nadie ha logrado sobrevivir a los años, me digo. Y es verdad. Me encuentro a una infinidad de excompañeros de preparatoria, de secundaria, de universidad, y todos me parecen una lamentable gavilla de desesperados, de ruinas convertidas en instituciones de rutina y pequeñas alegrías y amarguras. Ha sido imposible encontrarme a un hombre que no sea ahora un tipo panzón, alcohólico funcional, empleado o empresario de mediano o poco éxito, e incluso aquellos con un notable curriculum denotan el desgaste incipiente por el que todos habremos de atravesar. Me encuentro a mujeres, que antaño solían ser jovencitas retozantes y frescas, engreídas, deseosas de enamorar al fulano más popular, al del automóvil lujoso, al rebelde, y no he podido platicar con ninguna a la que el tiempo no le haya pasado la pesada factura de hijos, maridos infieles, relaciones abrasivas, embarazos no deseados, abandonos, desamores, desazones, fracasos y la invariable caída de aquellas carnes gloriosas que paseaban cuando tenían dieciséis o diecisiete años. Todavía recuerdo a aquella amiga que me gustaba en la secundaria, y que al hallarla veintitrés años después descubrí que detrás de aquella insolencia que la caracterizó durante su adolescencia estaba una mujer con un terrible miedo a la soledad y al rechazo. Recuerdo que después de tomar un café nos metimos a un motel a tener el sexo más triste que se puede tener a los treinta y siete años. Pensé en Alejandro, aquel viejo amigo de la preparatoria que cuando se emborrachaba me hacía pensar en Hemingway, y como su cabello lacio y rubicundo se cayó, y su cuerpo fornido, sus hombros anchos y su rostro atajado y varonil se fue demacrando a partir de los veinticinco años, cuando el amor de su vida lo abandonó por considerarlo poca cosa, un hombre mediocre que no podía complacer sus gustos y que sin embargo sacrificó sus mejores años para que ella pudiera terminar su licenciatura. Todos están jodidos, pensé mientras me subía sobre el cuerpo de aquella amiga, y me topaba con carnes más bien flácidas; todos nos hemos hecho viejos e imbéciles, me dije mientras trataba de sentir algo, cualquier emoción, por acostarme con quien fuera la tipa más hermosa de la secundaria donde estudié. Ni siquiera sentí satisfacción cuando me hallé a Jazmín, afuera del gimnasio lujoso donde asisto. La reconocí por su estatura y su cabello café y voluminoso. Le pregunté si había estudiado la preparatoria en la Lázaro Cárdenas, y me dijo que si, y que me recordaba. Seguía siendo muy guapa, pero ahora sonreía más: era más amable, y por supuesto más accesible. En la escuela hubiera sido remota la posibilidad de aproximarme tanto, y ahora ahí estábamos, como un par de convalecientes de la edad, saliendo de correr y nadar para evitar que la grasa nos termine de joder, platicando naderías sobre el tiempo y sus consecuencias, sobre aquello y lo otro. Estás esperando que el valet traiga tu carro, le pregunté, y me respondió que no, que esperaba a su novio. Cuando llegó, venía manejando un Mercedez Benz clase C de lujo y sentí una sonrisa de estoicismo dentro de mí. Ella se despidió con mucha dulzura, e incluso me dio un beso en la mejilla. Yo alcancé a atisbar el interior del auto y el conductor, su novio, era Enrique, el idiotita más torpe de la escuela, el zoquete y mentecato que jugaba Dungeons and Dragons y que sacaba buenas notas. Era igual de horroroso que antes; nada en él parecía distinto. Cuando le vi, supe que me había reconocido. No conté con que bajaría saludarme, o a platicar conmigo. Eso hizo después de abrirle la portezuela a Jazmín. Quién iba a decirlo, Enrique, le dije. Si, dijo él. La chica más solicitada de la preparatoria arriba de tu Mercedez, le dije, sin toque de amargura ni envidia: de verdad estaba contento por todo lo que parecía tener. Si, volvió a decirme: y no fue difícil; en realidad aparecí en el momento indicado, cuando todo parecía haberle resultado mal y después de experiencias amargas y desesperanzas muy dolorosas; ya está medio vieja, pero es mejor tarde que nunca ¿no? Asentí. El me vio con esa mirada cliché de yuppie con éxito y sentí lástima por sus logros de conquista tardía, de carroñero resignado. Creo que seguí asintiendo hasta que subió a su auto para largarse y dejarme ahí, con la nuca rígida y el estómago lleno de ironía. Recordé lo que me dijo un amigo que no he visto en muchos años: Muchos nos hemos tenido que tragar nuestras esperanzas y anhelos, por eso es mejor esperar nada, y así al menos nadie se burlará de ti.